

Distancia habitada
El momento más grande de la humanidad, en la piedra más antigua de la Tierra.
Hay una sola imagen que resume lo que significa ser humano frente al universo: un hombre con traje espacial, parado frente a la luna, con la mano en la cabeza. Sin palabras. Sin explicación necesaria.
Esta escultura en dos piezas —astronauta y luna— fue tallada a mano en mármol negro profundo, un material que parece absorber la luz en lugar de reflejarla, como el espacio mismo. El astronauta lleva cada detalle de su equipo: casco esférico, traje presurizado con sus pliegues y correas, mochila de soporte vital, guantes, botas. Está de pie. Está pensando. La luna a su lado muestra sus cráteres con precisión geológica, esfera imperfecta y real.
La postura del astronauta —mano en la cabeza, cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante— es la que cualquiera adopta cuando algo lo supera. Asombro. Duda. Humildad. El gesto más humano posible, en el lugar menos humano que existe.
La distancia entre las dos figuras no es descuido: es la obra.
Ficha técnica
- Material: Mármol negro natural, tallado y pulido a mano
- Piezas: 2 (astronauta + luna)
- Técnica: Escultura manual, piezas únicas
- Acabado: Pulido de alto brillo, con textura mate en zonas de detalle

Distancia habitada
